jueves, 11 de septiembre de 2014

¡QUÉ DIFICIL CONOCERME A MI MISMO!


    INTRODUCCIÓN
       Otro principio básico para conocerme a mi mismo es reconocer mis propios errores, y éstos también te pueden costar un grave contratiempo, pero yo los voy a corregir inmediatamente contándoles en qué consistió.
     DESARROLLO
       Mi error fue evidente porque no es mi razón la que debe ir hacia la fe, es ésta la que la ilumina (aunque en este punto tengo muchas ganas de hacerlo en forma general ,pero no puedo, debido al condicionante inexorable de hablar en primera persona para mi curación cada vez  menos parcial)
      Mi análisis exhaustivo del milagro de Lázaro, por supuesto, contando con la inspiración de Dios y también con el fundamento de cuando explicaba el ciclo del agua en la Naturaleza, en resumen cuando ejercía como maestro, de ahí, que ahora veo providencial que haya ejercido esta honrosa profesión. Llegar al convencimiento personal, iluminado por la fe, y sin que me quepa la menor duda, de que el origen del universo es cíclico, fue el resultado del descubrimiento de todos los entresijos de dicho milagro. La causa básica del por qué lo analicé, no fueron por motivos meramente existenciales, sino religiosos, debido a que si este personaje había tenido muerte real ¿dónde estaba su alma-espíritu? Porque yo solo sé que hay cielo, infierno y purgatorio, pero nada más. Si, ahora sé que su muerte no era real, yo quise también deshacer este pequeño embrollo.
    Ahora pienso que la sabiduría que supone el lema de Sócrates, es muy beneficiosa a título personal para no cometer errores a los que me pudo conducir mi razón.
   Resuelvo ahora lo inexplicable que me resultaba ejercer esta carrera no solo por imitar a Jesucristo cuando decía dejad que los niños se acerquen a mi sino por motivos de darme cuenta que todas estas luces recibidas por Él, vienen de los niños. En una ocasión comenté con una compañera diciéndole que aquí estaba la sabiduría, yo ya intuía algo.
  Creanme que después de ser sincero conmigo mismo, ahora estoy plenamente convencido de que yo, no podría llegar a conocer el origen del Universo por ser el mismo de caracter cíclico, aún pudiendo mi cerebro rendir al cien por cien, ya que de lo contrario, todo lo que empieza acaba y por tanto Dios no puede existir porque Él no tiene principio ni fin, todas las doctrinas religiosas caerían por su propio peso por no tener fundamento la eternidad que admiten.
     CONCLUSION
  Ahora si hay un equilibrio entre mi razón y mi epíritu porque fue éste el que iluminó al anterior y no al revés.
  Por eso en el apartado del origen del Universo, dije que mi problema era encontrar el origen cíclico del mismo. El fundamento básico fue por la luz de mi fe y no por mi razón.
  Tal vez el error fue tenerlo tan claro que inconscientemente por una especie de ilusión psíquica creer que poco menos había demostrado a título personal la existencia de Dios. La palabra origen a secas significa punto cero o de partida esto equivale a comienzo o principio y esto es incompatible con la obra potencial creadora del Padre que no tiene ni principio ni fin porque Él es el origen real de todo.

1 comentario:

TOBIAS dijo...

Sócrates como filósofo vio que el camino más certero para llegar a la sabiduría personal era conocerse asi mismo. Yo le doy totalmante la razón y es por este camino donde voy a conseguir casi mi total curación.

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