Cuando hablaba de que me la estaba jugando seriamente al plantearme el origen del universo, lo decía plenamente convencido porque solo el error involuntario de creer que habia demostrado la existencia de Dios racionalemnte por la ilusión síquica, debido al exceso de luz por dicho don, me produjo una desazón y desconcierto enormes porque si hubiese sido cierta dicha demostración ficticia, entonces para que era necesaria esta prueba de fe, asi como su propio don, resultado de esta respuesta positiva a la misma con ayuda inestimable del amor a esta chica. Entonces mi razón hubiese caido en una crisis seria hasta del propio actuar absurdo del Altísimo. No saben como respiré aliviado al comprobar que mi mente solo podría demostrar la imposibilidad de negar la existencia de Dios, al no poder descubrir el origen del ciclo que formó el Universo aun rindiendo mi cerebro al cien por cien.
CONCLUSIÓN
Si esto me pasó por un error involuntario, que efectos podría tener si voluntariamente se me ocurriese mentir. Por supuesto devastadores. En este apartado tan profundo si que se cumple el lema de Baltasar Gracián:
"Lo bueno si breve dos veces bueno".
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