Antes, en la década del 1960-70,el profesor tenía un poder total para aprobar o suspender a un alumno. Saben que si digo esto lo justifico con una experiencia real que es la siguiente:
Año 1967, yo presente la admisión y no me matriculé de las asignaturas pendientes del antiguo 6º de Bachillerato, entonces por consejo de mi hermana menor, quise matricularme de las cuatro asignaturas pendientes al año siguiente, una de ellas era Literatura, pero como este maniático profesor, apodado El Piloto, ya contaban que suspendía reiteradamente a un alumno porque no le gustaba la letra. Él como era el jefe de estudios, se enteró que me habia matriculado y que el año anterior había ocupado una plaza y no la cubrí, este hecho fue más que suficiente para citarme en su despacho recriminándome el hecho y diciéndome en mi cara: tú aquí no apruebas. Yo, conociendo los antecedentes de este caballero, que hasta se rumoreaba que le habían puesto azúcar en el carburador del coche, debido a los odios que generaba. Entonces no me quedó otro remedio que matricularme por las cuatro asignaturas sueltas en un Instituto de Pontevedra, donde estaba mi tio para echarme un cabo y vaya si lo hizo. Yo que vivía en La Coruña, me enteré tarde y perdí el examen de Ciencias Naturales. Nos enteramos que era una profesora y nada menos que fuimos a su casa y providencialmente apareció su hermano, que era un religioso dominico, entonces al pedirle el examen explicándole mis circunstancias, ella dijo que voy a hacer ahora, el familiar religioso le dijo pues examinarlo, estaba delante mi papá, me dejó solo y me examiné en casa de la profesora, superando los conociientos mínimos. Aprobé las cuatro asignaturas en dos convocatorias con la máxima atención de cuando eran los exámenes.
En cuanto a la disciplina, estudian 5º de Bachiller, en una clase faltó un dinero, sospechando entonces que uno de los alumnos lo negó, el profesor se sacó el cinto, lo metió en un baño y le hizo desnudarse dentro, recuperando asi lo robado. Me da que algún latigazo le dio aunque no puedo ratificarlo
Academia particular, el profesor y dueño, omitiré el nombre por si acaso. Éste era muy bueno en matemáticas a mi me las hizo entender, pero un día me tomó la tabla del nueve, me preguntó nueve por siete, me equivoqué y le dije sesenta y cuatro, cogió una regla y me puso el trasero como un tomate. La verdad que ya jamás me equivoqué en ningún número de la tabla. Un alumno, apellidado Pedreira, se le ocurre mentirle, entonces le agarró de la patilla haciéndole daño. La verdad que no era la primera vez que le pegaba, entonces este joven estaba tan amargado que cogió varios libros y los tiró a la pared yéndose de clase, cerrando la puerta con cierta violencia. La verdad que con todos estos hechos hizo oposiciones y dejo estas clases privadas que además le obligaban a venir algún domingo al castigar a algún alumno.
Actualmente, según los Psicólogos el alumno siempre tiene la razón y si algún profesor intenta que cumpla alguna norma sino le pega el alumno, lo hace el padre o la madre, sobre todo en Primaria. En Secundaria ya hace tiempo que se ha ido de madre. Vamos que el término medio tiene que existir porque sino en los institutos no se va a poder dar clase. Que se va a esperar de una sociedad que no respeta ni a sus padres, que los insultan, como lo he oido yo, asi como a sus profesores que además alguno boicotea las clases. Ya está bien, que en determinadas zonas marginales hasta tienen que cachearlos antes de entrar en el aula por si llevan alguna arma blanca. Que sean buenos todos los días de nuestras vidas, yo tengo claro que para nada voy a malgastar mi vida, sino llevarme bien con todos haciendo como decía papá el apostolado del saludo y de los buenos modales, deseando a los demás que tengan un buen día, sujetando la puerta para que pasen los que se me crucen en mi camino, aunque tarden un poco más por sus condiciones físicas y otras buenas maneras para evitar la acritud que algunos ponen a la vida, debido desgraciadamente a su carácter. Si el sistema no es capaz de acabar con la corrupción sera ésta la que acabe con el sistema. Con esta frase resumo yo todos los debates que he escuchado.
2 comentarios:
A veces aparentamos lo que no somos ni lo que pensamos en la realidad. Esto es una hipocresía, aunque a veces si sabemos que no nos van a comprender, es mejor que sigamos la corriente.
No es lo mismo seguir la corriente que dejarse arrastrar por ella.
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